Durante este curso hemos desarrollado con el alumnado de 1º de ESO un proyecto denominado “Educación Física basada en las fortalezas”. Esta experiencia se basa en un enfoque que pone en valor las potencialidades individuales del alumnado para promover su bienestar. El objetivo es la identificación de los recursos de salud de los estudiantes y la adaptación de los contenidos a sus intereses y necesidades, teniendo en cuenta también su dificultades.
A través de dinámicas que dan voz al alumnado, como la actividad de fotovoz, la narración de historias, las entrevistas o el informe secreto, conseguimos identificar sus intereses, puntos fuertes y barreras y generamos un clima de confianza fundamental para favorecer el aprendizaje.





Tras esta fase inicial de análisis que nos permitió conocer mejor al alumnado, nuestro objetivo primordial fue mejorar la cohesión de grupo. Basándonos en los intereses detectados nos planteamos desarrollar una situación de aprendizaje de juegos de lanzamiento y esquiva que culminó en una liga de Dactchball. Este contenido fue el pretexto para trabajar aspectos como la gestión de conflictos, la inclusión del alumnado con menor habilidad o más tímido, y el fomento de valores como el juego limpio, el respeto a las normas y la consideración hacia los compañeros y compañeras.



Se utilizaron metodologías activas como el Modelo Educativo Deportivo y la negociación curricular para mejorar la motivación y la autonomía, consiguiendo así mayor adhesión a la actividad y un aprendizaje más significativo.

Como producto final el alumnado consensuó una evaluación dialogada en formato de diana, a través de la cual pudieron constatar la mejora del grupo y realizar su propia autoevaluación.



Este proyecto, tutorizado por profesorado de la UCLM, surge a partir del curso “Educación Física basado en las fortalezas” realizado por las profesoras del departamento de Educación Física, Clara y Pilar, durante primer y segundo trimestre.


